INTELIGENCIA ESPIRITUAL

Inteligencia espiritual

Hay diferentes tipos de inteligencia, a continuación mencionaremos la inteligencia intelectual, inteligencia emocional, inteligencia espiritual.

 

La inteligencia intelectual o racional es la que se utiliza para resolver problemas lógicos o estratégicos.

La inteligencia emocional nos hace consciente de los sentimientos propios y el de los demás. Nos produce empatía, compasión, motivación y la capacidad de responder apropiadamente al dolor o al placer.

La inteligencia espiritual es con la que afrontamos y resolvemos problemas de significados y valores.  Es la inteligencia con la que podemos poner nuestros actos y nuestras vidas en un contexto más amplio, más rico y más significativo.

La inteligencia espiritual es la base necesaria para el eficaz funcionamiento tanto del coeficiente intelectual como de la inteligencia emocional. Es nuestra inteligencia primordial. Permite que los seres humanos sean creativos, cambien las reglas o alteren las situaciones, nos permite jugar con las limitaciones y vivir un juego infinito.

Diferencias entre inteligencia espiritual e inteligencia emocional.

 

Inteligencia espiritual

Inteligencia emocional

Me pregunto si quiero estar en esta situación. ¿La cambiaría creando una mejor?

Se trata de funcionar con los límites de mi situación, permitiendo que yo mismo la guíe.

Precisa en que situación me hallo para así comportarme adecuadamente.
Opera fuera del centro cerebral. Red neuronal asociada al cerebro.
Integra todas las inteligencias. Trabaja con las emociones y sus centros neurológicos.
Facilita el apoyo para el crecimiento y la transformación. Se trabaja con el sentir.

La inteligencia espiritual descansa en esa parte profunda del ser que está conectada con la sabiduría más allá del ego o de la mente consciente. Es la inteligencia con que no solo reconocemos los valores existentes, sino que creativamente descubrimos nuevos valores. Crea la posibilidad de tener valores.

 

Ubicación del punto divino.

 

Esta localizado entre las conexiones neurales de los lóbulos temporales del cerebro.

El científico Ramachandra es el que ubica el punto divino en el cerebro.

Ramachandra  es un neurólogo hindú conocido por su trabajo en los campos de la neurología de la conducta y de la psicofísica.

El punto divino no prueba la existencia de Dios sino que el cerebro ha evolucionado para hacer preguntas trascendentales y usar una sensibilidad para significado y valores más profundos.

Los científicos cognitivos por su parte reconocen dos formas de organización cerebral neural.

Coeficiente intelectual Inteligencia emocional
Tractos neurales conectados serialmente, permite que el cerebro acate normas, piense lógica y racionalmente. Grupos de cientos de miles de neuronas están conectadas al azar con otros grupos múltiples. Impulsada por emociones, reconocedoras de pautas y creadoras de hábitos.
Ninguna de estas redes puede operar con significado.

 

La inteligencia espiritual se puede utilizar para volvernos espiritualmente inteligentes. Nos permite integrar lo intrapersonal con lo interpersonal, supera el abismo entre el ser y el otro. Nos ayuda a comprender quienes somos y lo que significan las cosas para nosotros y como estas dan a los demás y a su significado un sitio en nuestro propio mundo. Las utilizamos para avanzar con mayor plenitud hacia la persona desarrollada que tenemos el potencial de llegar a ser. Podemos usar esta inteligencia para afrontar los problemas del mal y del bien, de la vida y de la muerte, los orígenes más profundos del sufrimiento y desesperación humana.

¿Cómo podemos mejorar nuestra inteligencia espiritual?

  1. Preguntando el porqué de las cosas.
  2. Siendo más reflexivos.
  3. Asumiendo las responsabilidades de nuestros actos.
  4. Siendo honestos con nosotros mismos.
  5. Siendo valientes.

Experimentar lo espiritual significa estar en contacto con algún conjunto más grande, profundo y rico que sitúa nuestra honda situación limitada en una nueva perspectiva.

 

El centro perdido.

 

El yo está formado por una periferia racional y un centro asociativo emocional y un centro unitivo espiritual.

Un yo equilibrado y espiritualmente inteligente necesita algo de cada capa.

 

Un poco de historia.

 

Los principios centrales de la filosofía de Newton pueden verse en:

  1. Atomismo: el mundo consiste en fragmentos de partículas aisladas en el espacio y el tiempo. Los átomos no pueden penetrarse sino relacionarse por medio de acción y reacción. También es la piedra fundamental de la visión psicológica de Freud y su “teoría relaciones de los objetos”, según esta teoría cada uno de nosotros está aislado dentro de los confines impenetrables del ego. Tú eres un objeto para mí así como yo lo soy para ti, jamás podremos conocernos de un modo fundamental. El amor y la intimidad son imposibles. Freud creía que todos los valores eran una mega proyección del súper ego y las expectativas de los padres y la sociedad. Tales valores representaban una carga demasiado pesada para el ego y nos enfermaban con lo que él llamo neurosis.
  2. Determinismo de Newton: enseñaba que el mundo físico está gobernado por leyes de acero: las 3 leyes del movimiento y la ley de la gravedad. Todo el mundo físico es predecible y por lo tanto es controlable. B siempre seguirá a A en las mismas circunstancias. Según Freud somos víctimas de nuestras experiencias, espectadores desafortunados de un guion escrito por otros. La sociología y el moderno sistema legal han reforzado esta idea. Aquí está la sensación de que estamos aislados, que somos víctimas pasivas de fuerzas mucho mayores que nosotros mismos y que no podemos cambiar nuestras vidas y mucho menos el mundo. Nos preocupa pero no sabemos cómo asumir nuestra responsabilidad.
  3. La objetividad de Newton u objetivismo: el mundo queda dividido entre sujeto y objeto: el sujeto esta “allí dentro”, el objeto “allí afuera”.

El científico Newtoniano es un observador distante que simplemente mira al mundo, lo mira lo pesa y hace experimentos con él. Manipula y controla la naturaleza. La persona media moderna se siente en el mundo o del mundo.

El universo reflejado por la ciencia Newtoniana es frío, muerto y mecánico. No hay lugar en la ciencia de Newton para la mente o la consciencia ni para ningún aspecto del esfuerzo humano. Somos maquinas cerebrales o genéticas, nuestro cuerpo es una colección de piezas. Nuestro comportamiento condicionado y predecible, nuestra alma una ilusión del arcaico lenguaje religioso, nuestros pensamientos la mera actividad de las células cerebrales. Desde esta perspectiva ¿dónde encontramos el sentido de la experiencia humana?

En occidente:

Partiendo de la filosofía de Aristóteles se define al hombre como un animal racional.

En Oriente:

El humanismo es la base de la verdadera espiritualidad. Un humanista tiene un sentido profundo de la interconexión entre la vida y todo lo que es, un profundo sentido de compromiso y responsabilidad con todo el mundo y todas las cosas. Los valores de oriente se centran en asuntos como la compasión, humildad, gratitud, servicio a la propia familia y al hecho de ser uno mismo.

 

Tres clases de pensamientos.
Tres clases de inteligencia.
  1. Tipo de organización neural, nos capacita para el pensamiento racional, lógico y normativo, nos proporciona el coeficiente intelectual.
  2. Inteligencia emocional, es asociativo y reconocedor de pautas.
  3. Inteligencia espiritual, pensamiento creativo, perspicaz, creador. Tiene la capacidad de reformular y recontextualizar la experiencia y por ende una capacidad para transformar nuestra comprensión de la realidad.

Entonces podemos definir a la inteligencia espiritual, como la capacidad de reformular y de re contextualizar la experiencia y por ende la capacidad para transformar nuestra comprensión de la realidad.

Tomado de:

Dannah Zohar, Ian Marshal (2001). Inteligencia espiritual. Barcelona España. Plaza & Janes editores S.A.

 

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