En tus manos está ser resiliente o ser víctima,
tú decides lo que quieres y deseas ser
La palabra sanar viene del latín sanare que significa restaurar la salud. Sanación corresponde con la acción o efecto de sanar.
A continuación, les escribo algunos mitos que tenemos con respecto a la enfermedad como, por ejemplo, mi vida se define por mi herida y vivo a través de ella, si estoy sano estoy solo porque mi entorno mi familia no ve, si siento dolor ya no puedo ni quiero vivir.
Recuerden todo depende de la perspectiva con la que miremos nuestra vida, en tus manos está ser resiliente o ser víctima, tú decides lo que quieres y deseas ser.
- Mi vida está definida por mi herida.
Las heridas que tenemos se impregnan en nuestra sangre y en nuestro cuerpo, a mayor cantidad de heridas, mayor es el esfuerzo para recuperar nuestra energía, a medida que nos hacemos mayores, nos resulta muy difícil sanar debido a que nos aferramos a nuestras creencias, a nuestro criterio, el resultado de este apego es que diariamente nos autoflagelamos.
- Estar sano significa estar solo.
Las condiciones para alcanzar la sanación son duras, básicamente, porque necesitamos tener disciplina para cambiar nuestros hábitos alimenticios, realizar ejercicios diariamente, cambio de creencias, renunciar a los amigos y parejas tóxicos o que no vibren con nuestro cambio. Cuando se inicia el proceso de sanación se necesita de personas que apoyen y fortalezcan el proceso. La salud se consigue creando un vínculo consciente entre mente-cuerpo-espíritu, es un vínculo entre individuo – personas que apoyen – el universo. Una vez que la sanación sea efectiva debemos continuar trabajando para conservar la salud, es un proceso que no tiene fin, es una puerta que nos permite abrir nuestros corazones.
- Sentir dolor significa ser destruido por él.
El dolor indica la presencia de una enfermedad ya sea emocional o física y es normal pensar que todo dolor es negativo, sin embargo, el dolor puede ser visto como nuestro maestro un mensajero que nos hace prestar atención a nuestro cuerpo, nos ayuda a cambiar hábitos para potenciar nuestra fuerza vital e integridad, por lo que recomiendo, en lugar de medicinas, al primer síntoma, analiza primero la situación, averigua el por qué experimentas ese tipo de dolor, porque nos puede estar advirtiendo que algo no funciona en nuestra vida, si no lo puedes ver te recomiendo asistas a un terapeuta (psicólogo o psiquiatra), para que puedas estudiarte a ti mismo, para que aprendas a conocerte y a entender tu lenguaje, tu código personal. Iniciar con prácticas de meditación y técnicas de respiración son altamente recomendadas.
- Origen de las enfermedades.
Algunas enfermedades se deben al elevado grado de toxicidad de nuestro medio de contacto con gérmenes, bacterias y virus, sin embargo, cabe destacar que toda enfermedad es consecuencia de la negatividad que tenemos cada día con nosotros, de nuestra baja autoestima, del poco amor que sentimos hacia nosotros mismos.
5.Condiciones para lograr un cambio.
Es imposible lograr un verdadero cambio sino entendemos por qué aparece la enfermedad.
- La enfermedad está estrechamente relacionada con nuestros temores y patrones negativos.
- Para sanar se deben examinar patrones de conducta y actitudes a modificar.
- Sanación y cambio son la misma cosa.
- A ninguna persona le agrada cambiar, debido a que es difícil salir de la zona de confort, aunque nos haga daño, nos gusta que todo siga igual.
- La clave es abordar el proceso de sanación con confianza y alegría por improbable y difícil que parezca.
- Los programas terapéuticos deben cubrir los aspectos físicos, mental, emocional y espiritual.
Para sanar un evento que te generó dolor
- Recuerda el evento catastrófico y tráelo al presente, puedes verbalizar con voz de mando: me niego a seguir avanzando en esa dirección, abandono ese camino una vez por todas, Verbaliza cada vez que el recuerdo se repita: otra vez tú, fuera de aquí, me niego a seguir pensando en ti; si aún persiste el pensamiento busca el esquema, descífralo y rómpelo, para poder sanarlo necesitas encontrar el patrón y cambiarlo.
- Si estas en una crisis, comparte tu sentir con otra persona.
- Cuando te pregunten ¿cómo estás? Responde siempre en modo positivo.
- Modifica tu vocabulario al referirte a tu vida, utiliza el tiempo presente, recuerda los momentos felices y sonríe.
