Los valores, ¿cómo reconectar con ellos?
En un mundo cada vez más complejo, nuestros valores son la brújula que nos orienta. Son los cimientos sobre los que construimos nuestra vida y nos ayuda a tomar decisiones acertadas, incluso en los momentos difíciles.
Valores desde las principales teorías
- Teoría objetivista: Están relacionados con las cosas que nos proporcionan confort, que nos hace la vida más cómoda. El dinero es valioso porque nos permite comprar ropa, comida, casa, automóvil, bienes materiales que necesitamos para vivir.
Al adquirir dinero viajamos, aprendemos algo nuevo, se puede pagar la universidad para desarrollar los talentos.
- Teoría subjetivista: Enfatiza que los valores son completamente personales y varían de una persona a otra, incluso en la misma cultura; lo que una persona considera valioso, otra puede considerarse indiferente o incluso negativo.
Las emociones son el motor de la valoración subjetiva, sentimos atracción por aquello que nos produce placer, satisfacción o alegría y rechazamos aquello que nos genera dolor, miedo o tristeza. Los valores también están influenciados por la cultura, la educación y las experiencias personales de cada individuo. Lo que se valora en una sociedad puede ser muy diferente a lo que se valora en otra.
- Teoría del absolutismo trascendente: Los valores que pertenecen a esta teoría se consideran eternos e inmutables, es decir, no cambian con el tiempo, ni varían según las teorías y las circunstancias. Estos valores encuentran su fundamento en una entidad divina o en un principio superior al ser humano, como Dios, la naturaleza o el universo. Los valores absolutos y trascendentes actúan como normas universales que guían la conducta humana y establecen lo que es bueno y lo que es malo.
La vida es una escuela para aprender a través de la experiencia
En lo profundo de cada uno de nosotros yace un tesoro oculto, la capacidad de amar incondicionalmente, al activar este amor sin esperar nada a cambio experimentamos una fuerza transformadora que nos permite alcanzar cualquier meta; ya sea el amor a una persona, un ideal o un proyecto, este sentimiento nos impulsa superar obstáculos y a vivir una vida plena. Como decía Confucio “no son las circunstancias las que determina nuestra felicidad, sino nuestros ideales”, sin embargo, muchas veces nos perdemos en el pasado lamentando lo que ya no podemos cambiar o en el futuro anticipando miedos y preocupaciones esta dualidad entre pasado y futuro nos lleva a la depresión y a la ansiedad los males que plagan nuestra sociedad olvidando que el único momento en que podemos actuar es en el presente, en el aquí y en el ahora.
El perfeccionismo es un enemigo disfrazado de virtud. Al aferrarnos a estándares realmente altos nos condenamos a una vida de insatisfacción constante. Víctor Poussette lo expresó acertadamente: “el trabajo más productivo surge de la alegría”. Sin embargo, el perfeccionista atado a su búsqueda incansable de la exigencia se priva de la satisfacción que proviene del progreso y del simple placer de hacer las cosas, esta actitud además de ser agotadora puede llevarnos a la procrastinación y al autoboicot, ya que tememos no estar a la altura de nuestras propias expectativas, en contraste una actitud positiva que celebra los pequeños logros y aprende de los errores nos impulsa avanzar y alcanzar nuestro máximo potencial la voluntad combinada con el conocimiento y una actitud proactiva es la fórmula secreta del éxito, al igual que un atleta entrena su cuerpo nosotros debemos entrenar nuestra mente a través de la lectura y la reflexión, al hacerlo fortalecemos nuestra capacidad de superar obstáculos y de alcanzar nuestros objetivos de la mano de nuestros valores.
Recuerda que la vida es un viaje, no un destino, disfruta el camino y celebra cada paso que das.
La vida es simple, se trata de hacer extraordinarias las pequeñas cosas ordinarias.
Es tiempo de reeducar a través del conocimiento de los valores y de definir cada uno de ellos.
Autodisciplina
Nos permite llevar una vida independiente. Se obtiene la capacidad de controlar nuestros arrebatos e impulsos y medir la consecuencia de nuestros actos. Mantiene nuestros pensamientos en orden, lo que nos permite actuar con lucidez y cordura.
Compasión
Cuando tomamos conciencia de nosotros mismos como seres con pensamiento, deseos, sentimientos, emociones y miramos a los demás como seres iguales a nosotros a quienes podamos comprender. Nos enseña a ponernos en los zapatos de los demás, a compartir sus tristezas, sus dudas, sus arrepentimientos, compasión, sus alegrías, sus temores, sus aciertos y desaciertos. Aprendemos a tratar a los demás de la misma manera como nos gustarían que nos trataran. La benevolencia y la bondad se derivan de la compasión.
Perseverancia
Cuando se inicia una tarea, la perseverancia es crucial para llevarla a buen término. Es esencial cuando nos consagramos a una causa. Si luchamos por un ideal de nada nos sirve estar plenamente convencidos si no resistimos hasta el final, sorteando las dificultades. El tiempo y la perseverancia son mejores aliados de las personas que saben aprovechar las oportunidades de la vida. La perseverancia va de la mano de la responsabilidad.
Respeto
El respeto es el pilar de la convivencia. Valorarte a ti mismo, respetando tus límites, ayuda a comprender la razón por la que debemos respeto a los demás, este valor es la clave para relaciones saludables basadas en la confianza y en el cariño.
El llamado es a construir un mundo respetuoso. Cada día en cada interacción, elijamos valorar y respetar a quienes nos rodean.
Valentía
Ser valiente no significa tener miedo. Somos valientes cuando sabemos enfrentar con confianza y prudencia las situaciones que nos provocan miedo. Admitir nuestros errores es también una muestra de valor.
Honestidad
Se presenta cuando se expresa lo que se siente, cuando somos francos, cuando tenemos la capacidad y el valor de reconocer y decir siempre la verdad. Es indispensable para la vida en comunidad, pues permite nacer la confianza entre sus miembros, lo mismo que el respeto. Debemos ser honestos no solo con los demás sino con nosotros mismos. Es un ingrediente esencial en la amistad y en todas las relaciones humanas.
Trabajo
Nos permite orientar nuestro comportamiento en función de realizarnos como personas. Son creencias fundamentales que nos ayudan a preferir, apreciar y elegir unas cosas en lugar de otras.
Si realizamos el trabajo que hemos elegido con pasión y consideramos que es importante y valioso, nos resultará mucho más fácil e incluso agradable.
Tolerancia
Es la forma en que se adquiere el respeto entre las personas de distintas etnias, ideas o costumbres. Es un valor indispensable para vivir en paz con nuestros semejantes. Las personas tolerantes saben escuchar. Implica comprender y permitir las diferencias.
Justicia
Ser justo significa respetar los derechos de los individuos y dar a cada uno lo que corresponde. Una persona justa no comete excesos con quienes lo rodean ni saca provecho de las desventajas de los demás. Es equitativo y tiene la capacidad de tomar decisiones ecuánimes. Una persona justa es aquella que practica y conoce a fondo la honestidad, la lealtad, la tolerancia, la gratitud y la compasión.
Generosidad
Es una virtud propia de las personas de corazón noble. Somos generosos cuando pensamos en las necesidades de los demás y estamos dispuestos a dar de nosotros cuando sea necesario para contribuir a su bienestar.
Las personas generosas conocen el verbo dar: dinero, felicidad, amor, compañía, ayuda, tranquilidad.
Lealtad
Practicamos la lealtad cuando protegemos y defendemos a toda costa las personas que amamos. Somos buenos amigos, hijos, esposo, padres, trabajadores. Es la permanencia y apoyo constante a una persona, institución o religión. Demostrar lealtad es demostrar honor y gratitud por todas aquellas personas unidas con cualquier vínculo.
Gratitud
Es un sentimiento de aprecio y agradecimiento por las bendiciones a los beneficios que hemos recibido. En la vida es muy importante aprender a decir gracias, pero no solo con palabras, sino con sentimiento y actos de agradecimiento. Saber recibir es también saber agradecer.
Confianza
Nos referimos a la posibilidad de creer en que otra persona o un grupo de ellos actuaran de manera adecuada en nuestra ausencia. Es confiar en esas personas en quienes podemos poner lo más valioso que tenemos con certeza de que lo cuidaran.
Dignidad
Cuando nos valoramos y nos respetamos como individuos y de la misma manera le damos valor a todo lo que hacemos, somos personas dignas.
Conocemos la dignidad cuando somos honestos, leales y justos con nosotros mismos y con nuestros semejantes, y tratamos a nuestros semejantes con respeto y consideración.
Para reconectar con los valores nuestros te entrego estos ejercicios.
Revisar:
- Historia personal, incluyendo presente, pasado y futuro.
- reconoce tus puntos fuertes.
- Reconoce tus puntos débiles.
- Lo que te gusta.
- Lo que te disgusta.
- Describe tu familia y tu relación con ellos.
- Describe a tus amigos y como te sientes cuando estás en su compañía.
- Escribe tus logros.
- Escribe tus aficiones.
- ¿Cuál es la emoción que usas con mayor frecuencia?
- Recuerda que el ánimo es nuestro mayor recurso, se mantiene con alegría, ilusión y disfrute. ¿Estoy satisfecho con lo que tengo?, ¿estoy feliz de quién soy?
- La actitud se mantiene y se gestiona: La serenidad es aceptar que las cosas son como son. La alegría para sostenerla hay que abandonar el pensamiento en bucle (es el principal instrumento para perder la alegría). Sé amable con todo el mundo.
- Es muy bueno desahogarse: debe tener un tiempo límite. Preguntarse, ¿qué puedo hacer para cambiar lo que no me gusta?
- Busca las cosas fantásticas que te ocurren día a día.
- Vive con ilusión, busca espacios para reflexionar.
- Una vez realizado el primer ejercicio, vamos a identificar nuestros valores.
- Identifica tus cinco valores más importantes en tu vida.
- Colócalos en orden en el que tienes mayor fortaleza de primero y el que te cuesta sostener de último.
- Desarrolla hábitos diarios.
- Escribe diariamente lo que realizaste en el día, lo que sentiste.
- Actividad: Soy un sol
- Materiales: Cartulina, rotuladores, tijeras, pegamento, una foto tuya y fotos del sol.
- Duración una hora.
- Habla sobre ti mismo y después elabora un sol, coloca tu foto en el centro del sol y en cada rayo coloca las cualidades que te definen.
¿Para qué sirven los valores?
Importancia de los valores
¿Para qué sirven los valores? Los valores son un pilar fundamental para el individuo actual, funcionan como una brújula interna que nos guía en la toma de decisiones, especialmente en momentos de incertidumbre o adversidad. Al establecer un marco de referencia claro nos permite:
- Regular nuestras emociones: nos ayuda a mantener un equilibrio emocional, evitando caer en extremos como la frustración o la euforia excesiva.
- Desarrolla la resiliencia: Al enfrentar desafíos, los valores nos proporcionan la fortaleza necesaria para superar obstáculos y aprender de las experiencias.
- Fomenta relaciones saludables: Los valores compartidos son el cimiento de relaciones sólidas y duraderas.
- Contribuir a una sociedad más justa: Al vivir de acuerdo a nuestros valores, contribuimos a crear un mundo más equitativo y compasivo.
Importancia de la reflexión personal.
Para aprovechar al máximo el poder de los valores, es fundamental realizar una introspección profunda y preguntarnos:
- ¿Cuáles son mis valores principales?
- ¿Mis acciones diarias están alineadas con mis valores?
- ¿Cómo puedo fortalecer mis valores en mi vida cotidiana?
Un llamado a la acción.
En un mundo cada vez más complejo y acelerado, es importante cultivar y desarrollar nuestros valores, al hacerlo no solo mejoramos nuestra propia calidad de vida, sino que también inspiramos a otros a hacer lo mismo.
Para profundizar en la reflexión sobre tus valores, te sugiero realizar el siguiente ejercicio:
- Identifica tus tres valores más importantes, Escríbelos en un papel o en tu teléfono.
- Evalúa tu comportamiento: reflexiona cómo tus acciones diarias reflejan o contradicen esos valores.
- Establece metas: Define acciones concretas para fortalecer tus valores en tu vida diaria.
- Pide ayuda: Si lo necesitas, busca el apoyo de un mentor, un amigo o un profesional.
Recuerda que los valores son una guía, no una camisa de fuerza. Son dinámicos y pueden evolucionar a lo largo de nuestra vida. Lo importante es mantener una conexión consciente con ellos y vivir de acuerdo a nuestras creencias más profundas.
Vivir con pasión cada instante.
Objetivos claros que nos guían.
Luchando por lo que deseamos.
Unidos a nuestros sueños más grandes.
Nunca rendirse ante la adversidad.
Trabajando con pasión cada día.
Adquiriendo experiencia y fuerza para avanzar.
Dedicación y constancia.
Ejercicio extraído de “estrategias para trabajar los valores», por Marta Cazallas Lovera.
Bibliografía.
- Valores a través de la literatura. Gabriela Carrera. Editorial MMMI. Madrid. España.
- En busca de un mundo mejor, Karl Popper.
- El libro de los mapas mentales, Tony Buzan.

